Bésame.
Muérdeme.
Incéndiame.
Que yo bajé de la luna para ser polvo.
Ven, deja que llene de besos tu espalda. Deja que recorra tu frágil cicatriz con mis labios, que la reconstruya, hasta que sea imperceptible.
Acércame tus labios, a los que les faltan mis dientes, mordiéndolos, acariciándolos, exprimiéndolos. A tu manos les faltan las mías, guiándolas, sujetándolas.
A tu cuerpo, amor mío, le falta el mío.
Y a los dos no sobra tanto espacio... tanto tiempo... que parece un insulto para nuestros sentimientos.
Pero calma, no te ahogues en la espera, pronto estaré de nuevo nublandote los sentidos.
Que empiece la cuenta atrás.
Tick.
Tack.
