No me distingo entre los cadáveres que dejas tras tu paso, y más ahora, que te tengo vértigo y solo pienso en tirarme desde tu ventana.
Ahora solo tengo dos pies izquierdos, tréboles de 3 hojas y todos mis besos con ganas de verte. La vida era más sonrisa desde que sabia que me mirabas.
Me llevaste a tu infierno sin billete de vuelta. Decepciones circulares, historias de amor pasadas de rosca. La mayoría de cosas que terminan suelen dejarme la vida rota en el sofá.
Te vas, y todo lo que queda de mi es polvo. Ruinas. Grecia.
Un puto punto turístico para las parejas.
Parece que mientras el hígado aguante, el corazón va a seguirla cagando. Que no era amor sino ganas de llenar este vacío.
No lo sé.





