Revueltos, envueltos

¿Te puedo hacer una pregunta?
¿Puedes parar el tiempo?

Deténlo sin contemplaciones y súbete en marcha al tren. Ven a mi paraíso, sin palmeras, ni arena, ni olas. Vamos valiente. Súbete y déjate llevar.

Yo seguiré dejando miguitas de pan cada noche en el cielo para que no pierdas el camino.

Necesito que aparezcas por mi ventana y te pierdas en mi. En el roce de mi cuerpo, en la mirada inocente de mis ojos. Piérdete porque yo ya hace tiempo que lo hice. En tus innumerables pecas, en tus caricias, en la piel blanca que me rodeaba cada anochecer.

Apaga la luz. Cierra los ojos y viaja. Por las montañas de mi cuerpo, por los rincones ocultos de mi esencia, por las esquinas sombrías que adornan mi ser. Pierde el rumbo que yo te guiaré.

Revueltos, envueltos, expuestos al dolor.

- ¿Paraste el tiempo?
- No.
- Pues enciende tus sentidos y hagamos de esto algo eterno.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Instagram