Márchate si quieres. No te lo impediré. Márchate de verdad.
Ésta vez busca alguien que no se enfade con tus tonterías, que te de siempre la razón, que no tenga celos ni inseguridades, que no tenga miedos ni dudas.
Busca a alguien que no se rompa cada vez que surgen problemas, que no bucee entre lágrimas intentando salir a flote como puede.
En serio, busca a alguien con quien no discutas nunca, con quien no tengas los polvos de reconciliación porque simplemente no hay nada que conciliar. Que no se moleste cada vez que metes la pata, que no necesita que le demuestres cada día que la amas, que eres la mujer de su vida.
Alguien que no se enfade por tonterías y luego vaya corriendo a pedirte perdón. Alguien que no se preocupe, que tenga un pasado fácil.
Y ojalá que la encuentres. Ojalá. Y cuando pase un tiempo verás como esa relación no es real.
Y quizás, en ese momento, te des cuenta de que mi único error, tal vez, fue amarte demasiado.
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