Miedo. Mis venas llenas de inseguridades y mi mirada se hace la loca.
Ves esa sonrisa? No te la creas.
A veces siento temblar mis sentimientos y caigo en un abismo llamado vacío.
Ves eso que hay en mi pecho abierto? Va a estallar. Apártate porque ya no puede más.
La lluvia caliente y húmeda tras el cristal y yo ahogándome en tu silencio. No dejes pasar el dolor. Por favor deténlo.
Sabes el gran problema de todo? Que por desgracia el dolor es acumulable y la felicidad no.
Que tus golpes me dejan una huella que no se marcha y tu sonrisa un efímero recuerdo.
Que me voy arrastrando como puedo por este naufragio llamado Vida y solo consigo salir a flote con tus caricias.
Aún así, prefiero ahogarme en los kilómetros que nos separan si al final tu beso en la nariz me hará revivir.
Joder
Otra vez.
Otra puta vez apareces en todo lo que escribo. Te cuelas en las frases como te colaste en mi vida aquel día.
Supongo que en el fondo es culpa mía. Que no se escribir sobre la vida si no estás tu en la mía.
Al final va a resultar que Bécquer tenía razón, que poesía eres tú.
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